Cannabis industria argentina

 El Ministerio de Desarrollo Productivo presentó un proyecto frente al Consejo Económico y Social con el que busca avanzar en la producción industrial de cannabis

Diez mil puestos de trabajo, 500 millones de dólares en ventas al mercado interno y 50 millones más producto de exportaciones para 2025: este es el saldo que podría dejar el desarrollo de la industria del cannabis en nuestro país. Los datos se desprenden del informe presentado por el Ministerio de Desarrollo Productivo la semana pasada y que busca sentar un marco regulatorio para el desarrollo de la industria del cannabis medicinal y el cáñamo industrial en Argentina. La medida busca fomentar el desarrollo y la investigación cannábica y fundamentalmente promover el desempeño de las cooperativas y las PyMEs del sector.

La presentación se realizó la semana pasada en el marco de la reunión del Consejo Económico y Social. “El mercado de cannabis medicinal y cáñamo industrial crece exponencialmente a nivel global, es una nueva fuente de empleo de calidad y desarrollo productivo”, explicó el ministro Matías Kulfas en la exposición, que también contó con la presencia de sus pares de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza; de Salud, Carla Vizzotti; y de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Basterra. Kulfas destacó la “gran oportunidad que tiene Argentina para ser líder regional, por sus capacidades agropecuarias e industriales y su entramado científico productivo”.

Al calor de los avances de la gestión de Alberto Fernández (legalización del autocultivo con fines medicinales, habilitación de la venta de productos derivados de cannabis en farmacias autorizadas), desde Producción aseguran que el desarrollo conjunto del sector puede motorizar la economía y generar numerosos empleos en investigación y desarrollo. En la exposición se destacó el crecimiento del mercado y el propio Kulfas señaló que la producción global de cannabis proyectada para dentro de tres años es de 42.700 millones de dólares, es decir, 14 veces más que hace apenas una década.

«La potencialidad de generar nuevos puestos de trabajo y, en un futuro, el ingreso de divisas, es enorme. El mercado del cannabis está en permanente crecimiento», explica Rodrigo Maltz, ingeniero agrónomo, en diálogo con El Grito del Sur. Maltz destaca la experiencia uruguaya como un caso cercano de éxito: «La de Uruguay es una de las experiencias más destacables, básicamente por el rol de Estado. Allí el Estado regula, entrega licencias, inspecciona y se encarga de darle el marco normativo a todas las actividades relacionadas al cannabis. Lo interesante es que sigue avanzando la normativa y ahora se está permitiendo la exportación de flores y la comercialización entre privados. Esto implica que un cultivador puede comerciar con algún laboratorio que luego exporte los derivados farmacéuticos del cannabis», agrega.

Alrededor del mundo son más de 50 países los que han regulado en mayor o menor medida la industria del cannabis. Israel, Canadá y Estados Unidos son líderes a nivel mundial pero en Latinoamérica, además de Uruguay, está el caso de Colombia. «Colombia avanzó más en el tema de los usos no farmacéuticos, como cosmética o agregados de cannabinoides a alimentos. Ellos apostaban a tener un mayor número de ingresos y la verdad es que eso no sucedió. El mercado internacional de cannabis no es tan grande y no hay tantos países que compren», señala Maltz.

Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo destacaron el alto valor agregado de la cadena productiva de cannabis, que si se considera desde la semilla hasta la producción final, incluye más de 200 bienes y servicios vinculados. El proyecto de ley promueve mecanismos de autorizaciones para los productores y comercializadores, y estrategias de seguridad y fiscalización. A su vez impulsa la creación de la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME), que será el organismo que controlará todo el proceso y emitirá las autorizaciones.

«El Ministerio de Salud ya aprobó nueve proyectos provinciales de cultivo e investigación en La Rioja, en Jujuy, en San Juan, en Misiones, en Patagonia Norte, en Chubut, en Pergamino, INTA Castelar y Lamadrid», agregó Carla Vizzotti, titular de esa cartera. En el norte la noticia no es nueva. Los avances de la industria del cannabis medicinal llegaron hace tiempo a Jujuy con una característica particular: el director de la empresa estatal Cannava, dedicada a la producción de derivados medicinales de cannabis, es Gastón Morales, hijo del gobernador. «Ahí hay un conflicto de intereses. Ese mismo proyecto nació asociado a una empresa norteamericana, luego esa empresa quebró y lo continuó el gobierno de Jujuy», señala Rodrigo Maltz, aunque destaca que «pese a eso, es interesante a nivel técnico: hubieron dos cosechas y construyeron un laboratorio. Es un buen precedente para demostrar que el cultivo es viable y hay que avanzar en esa línea».

Sin embargo, en Argentina -en materia de cannabis- aún queda un pendiente: el uso recreativo o adulto de marihuana. «Este tema no está reglamentado por la ley y de hecho está penado por la ley de drogas 27.737. Para avanzar en puestos de trabajo y generar ingreso de divisas, sí o sí hay que despenalizar. Es necesario volver a tratar la ley de drogas para sacar al cannabis y aprovechar toda su potencialidad», explica el ingeniero que suele compartir información relativa al tema en su cuenta de Instagram @ingenierocannabico.

Fuente https://elgritodelsur.com.ar/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s