Socorristas en Red lanzó la Campaña “El derecho a abortar es ley”

 En el marco del Día de Acción por la Salud de las Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans, Socorristas en Red – feministas que abortamos lanzó la Campaña “El derecho al aborto es ley”

Foto: Rocío Tursi

Hace 33 años, un grupo de mujeres se reunía en Costa Rica en el V Encuentro Internacional de Salud de la Mujer. Allí denunciaron las altas tasas de mortalidad por gestar y parir, muchas producidas por aborto inseguros. Uno de los acuerdos de aquel encuentro fue fijar el 28 de mayo como el Día de Acción por la Salud de las Mujeres en todo el mundo para reflexionar y discutir sobre políticas y programas, y proponer acciones a favor de la salud de las mujeres.

En el largo camino colectivo por el derecho al aborto, nos dimos estrategias para acuerparnos en nuestras decisiones y disminuir los peligros que supuso la clandestinidad en las prácticas de aborto. Organizaciones como Socorristas en Red -feministas que abortamos- (SenRed) fueron fundamentales en este camino. Se trata de una articulación de colectivas de Argentina que, desde 2012, proporciona información y acompañamiento a mujeres y personas con posibilidad de gestar que decidieron interrumpir embarazos, para que lo hagan de manera segura y cuidada.

Tras la aprobación de la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo, en diciembre de 2020, desde SenRed, renovaron los desafíos y acciones ajustando las estrategias al nuevo contexto de acción. Así es que, en el mes de mayo, lanzaron la Campaña “El derecho al aborto es ley”, con materiales gráficos impresos, productos para redes sociales y spots elaborados por el Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO).

Laura Ratto y Patricia Curlo fueron las diseñadoras de la campaña. En conversación con La tinta, explicaron que los mensajes estaban consensuados y el público ya estaba definido, por lo que trabajaron la pregnancia, la claridad para decir y la facilidad para reproducir. “Sintetizamos los mensajes, queríamos que fueran claros, concisos, universales, sin eufemismos y sin adornos”, explican. Pero, también, con autoridad y sobriedad: “Autoridad dada por la intensa militancia y experiencia, y sobriedad porque la campaña describe y baja la ley sin estridencias”, señalan.

Uno de los diseños centrales de la campaña es un círculo. El desafío fue “encontrar un ´algo´, una imagen que representara y transmitiera lo que había pasado y la apertura a un futuro diferente. Un símbolo que nos permitiera darle unidad e identidad a toda la campaña, algo tan simple y tan complejo como abrir un círculo” -expresan las diseñadoras- “Acá, ahora, en todo el país, donde estés vos, en todo el sistema de Salud, algo se abrió. ¡Ahora es Ley!”.

Para Ruth Zurbriggen, maestra y activista en La Revuelta en Neuquén y en SenRed, la campaña debía permitir conversar con las organizaciones en los territorios, “para instrumentalizar y hacer encarnadura los sentidos profundos del texto de la Ley, que eso sirva para generar exigencias sobre lo que la ley nos trae”, señala.

La Campaña tiene un fuerte componente informativo, ¿Cómo surge? ¿Ante qué necesidades o vacíos?

En Socorristas en Red, tenemos un compromiso pedagógico con y desde nuestro activismo. Entiendo que ese compromiso es parte de lo que nutre a esta campaña. Es decir, hay una preocupación por los modos, los modos de acompañar, los modos de comunicar, los modos de decir, y eso vuelve a ponerse en acto en esta primera campaña federal de difusión de la Ley 27.610.

Cuando nos reunimos en febrero de este año en nuestras plenarias, conversamos sobre las posibilidades que nos trae la ley, que es un piso, nunca techo de aspiraciones. Lejos de pensar “está la ley, listo nuestro hacer”, como muchas personas pensaron, una de las definiciones estuvo vinculada a proyectar la ley en clave de cuidados. Eso significa para SenRed hacerla vivir en las instituciones. Y para que eso sea posible, hay que extender y ensanchar los sentidos que este derecho posibilita a la mayor cantidad de los rincones del país.

¿Cuáles son esos sentidos que disputa la Campaña?

Cuidar y hacer vivir la Ley es desterrar la idea de un aborto a cualquier precio, implica insistir en que nos merecemos abortos sin violencias, sin dilaciones, gratuitos, cuidados. Y que eso es un merecimiento en todo el país y en todo el sistema de salud.

La campaña El derecho a abortar es Ley pretende seguir interpelando los modos hegemónicos con los que muchísimos sectores del campo de la salud abordan esta práctica. Nada mejor, en nuestra opinión, que sean lxs protagonistxs de los abortos quienes puedan marcar límites a los atropellos y violentamientos. Para ese propósito, esta campaña con esos materiales específicos. Vamos a probarlos para experimentar qué aportan y desde allí seguir apostando a otros materiales que seguro vamos a necesitar.   

Un debate interesante que nos dimos fue el uso de la palabra aborto. Tantos años de luchas y disputas nos llevó a poner esa palabra en voz alta, no queríamos regalarla y perderla en “interrupción voluntaria del embarazo” (IVE) o “interrupción legal del embarazo” (ILE). La IVE y la ILE son abortos. No subsumir la potencia corrosiva que tiene la palabra aborto, para seguir insistiendo con las autonomías corporales y las disputas afectivas y políticas en torno al tema.

Así que enunciar El derecho a abortar es Ley parte de enunciar una acción que reconocemos es un derecho que nos venimos tomando por asalto con o sin Ley. El gran brinco de libertad ahora es que lo tenemos hecho ley, reconocido como derecho. Desde ahí, proyectamos que esa legitimidad sirva para abortar culpas, vergüenzas y ligar esa decisión a las vidas elegidas, la justicia y las dignidades. 

Fotos: Rocío Tursi

¿Por qué elegir esos ámbitos institucionales para la difusión?

Definimos tres ámbitos: el de salud y educación porque están directamente involucrados con las obligaciones que marca la Ley. En relación a educación, insistimos en que en las escuelas hay que volver el aborto como contenido pedagógico. Desde mi perspectiva, no sólo para dar difusión del derecho, sino para trabajar contra la idealización de la maternidad, que tiene como contracara una política afectiva del miedo hacia el aborto. Por esto también explicitamos qué sucede cuando se tiene menos de 18 años, cuando hay situaciones de discapacidad, la importancia de la escuela acompañando el pedido de un aborto, etc. 

En relación a salud, pretendemos que una persona que ingrese a instituciones de salud sepa que ahí tienen que garantizarlo y que eso implica ciertos parámetros que una persona anti-derechos no puede dilatar ni obstruir. El folleto les informa a las personas dónde solicitar el aborto, que la objeción de la práctica médica tiene límites en la ley, sugiere anotar quién es la persona que lx atiende, etc. 

Luego, definimos como tercer ámbito a la comunidad en general, con materiales que aporten herramientas y saberes a públicos amplios.

¿Qué implicancias tuvo para el socorrismo la legalización del aborto? ¿Qué nuevas acciones y desafíos trajo?

Vemos a la Ley 27.610 como la ley más colectivamente luchada y deseada. Entre las implicancias, está redefinir nuestros talleres/encuentros con quienes nos conectan para abortar, sean virtuales o presenciales, porque ahora tenemos más para ofrecerles. Podés solicitar el aborto en el sistema de salud o podés acomodar la trayectoria del aborto autogestionado. En cualquiera de las situaciones, vamos a acompañarte. En cada taller, volvemos a esa pasión pedagógica vinculada a la transmisión, a ofrecer.

También nos pone ante el desafío de pensar las alianzas con innumerables sectores y compañerxs del sistema de salud. Reconfigurar ese modo casi artesanal en el que nos vinculamos durante años y años, para apostar al acceso universal. Es una palabra difícil, sin embargo, es la que vale para significar: en todo el sistema de salud y en todo el sistema educativo. Amasar los diálogos para un tiempo otro y también para las exigencias. Y por supuesto, el desafío de auscultar con precisión ese sinnúmero de prácticas de sectores antiderechos que no dejan de obstaculizar y levantar barreras cotidianas de modos muy intrincados que funcionan como prácticas culturales internalizadas en sus modos de ejercer la profesión. 

A la par, las exigencias a las autoridades y órganos de aplicación de la Ley, para cuidar la ley que habla de prácticas con los mejores estándares de calidad. Mantener en alto el reclamo por el registro de la mifepristona, la formación en Aspiración Manual Endouterina (AMEU) y que puedan hacerse en centros de salud equipados para eso. También la exigencia de profesionales garantistas del derecho en todos los espacios de salud pública, pienso especialmente en los equipos de ginecología, el acceso a los abortos por causales a partir de la semana 15 de gestación ¡que es un temón!, las definiciones de las obras sociales y las prepagas para la cobertura, el control ante las obstrucciones del derecho que siguen existiendo…

¿Cuáles son las luchas que quedan pendientes?

¡Tantas! Las luchas por los términos en los que la vida es pensada.  En pocas palabras y relacionado con el aborto: seguir aguando la fiesta a la maternidad forzada, apostar a otras narrativas, otros colores y otros sabores a las experiencias de abortar, seguir construyendo redes de acompañantes en América Latina y el Caribe. ¡Larga vida a SenRed para insistir con el aborto libre, amoroso y feminista!

Fuente https://elgritodelsur.com.ar/

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